Carlos Román SamperioDisciplina · Estrategia · Resultados

Inicio › Blog › Adolescencia

Adolescencia · 6 min de lectura · 05 de agosto de 2026

Tu hijo no dejó de hablar, dejó de hablarte a ti

Tres preguntas que cierran la conversación y tres que la abren, con adolescentes de 13 a 17 años.

"No me cuenta nada." Es de las frases que más se repiten en las familias con hijos adolescentes. Y casi siempre el hijo sí habla: con sus amigos, en sus chats, a veces con sus primos. Lo que cambió es que contigo ya no siente que valga la pena.

Tres preguntas que cierran la conversación

  • "¿Cómo te fue?" a la hora de la puerta, con prisa. Invita a un "bien" y nada más.
  • "¿Por qué hiciste eso?" Suena a juicio y se contesta con "no sé".
  • "¿Ya hiciste tu tarea?" como saludo. Aprende que tú solo llegas con pendientes.

Tres preguntas que la abren

  • "¿Qué fue lo mejor y lo más pesado de tu día?" Dos respuestas posibles, ninguna es un examen.
  • "Si te tocara decidir a ti, ¿qué harías?" Le da lugar de adulto en formación.
  • "¿Qué necesitas de mí en esto, que te escuche o que te ayude?" Le quita el miedo de que le des un sermón.

El momento importa tanto como la pregunta

Muchos adolescentes hablan mejor lado a lado que cara a cara: en el coche, caminando, lavando trastes. Evita abrir temas serios cuando ya están en la puerta, cuando tú vienes de un día difícil o cuando hay público.

Lo que más pesa: cómo reaccionas

Si el día que te cuenta algo difícil respondes con un regaño largo, te enseña a no contarte la siguiente vez. Antes de aconsejar, agradece que te lo haya dicho. El consejo puede esperar; la confianza, no.

Si llevas semanas sin lograr conversación alguna y notas cambios fuertes en su ánimo, sueño o amistades, consúltalo con un especialista sin esperar a que "se le pase".

Este texto es orientación general y no sustituye una valoración profesional. Si lo que vives en casa te rebasa, puedes escribirme: Terapia para niños y adolescentes.

WhatsApp